El domingo es el Día de las Madres. Y pensé mucho en qué quería escribir.
Pensé en dedicar este artículo a las mamás que tienen la bendición de tener a sus hijos cerca. A las mujeres que sueñan con ser mamás y todavía están en ese proceso, las abrazo muy fuerte porque yo también estuve ahí. A las mamás perrunas, a las tías que terminan siendo como mamás y a todas esas mujeres que cuidan, sostienen y aman.
Pero, siendo completamente honesta, no puedo evitar pensar en Gaby.
En mi amiga Gaby Miño, que falleció el 15 de abril de una manera totalmente inesperada. Y todavía me cuesta escribir esto. Me cuesta asimilarlo. Creo que muchos seguimos tratando de entender cómo alguien tan llena de vida puede partir así.
Gaby era la esposa del primo de mi esposo, pero para mí era mucho más que eso. Era mi pata en las reuniones familiares. Con quien siempre terminaba sentándome a conversar. De esas personas con las que todo fluía fácil.
Gaby era una excelente nutricionista. Su comunidad la amaba. Era una crack en lo que hacía. Pero más allá de lo profesional, Gaby era un ser humano extraordinario, demasiado genuina.
Ella se había inscrito para Power Business Woman 2026. Y dentro de todo este dolor, algo que me da un poquito de tranquilidad es saber que en vida pude decirle cuánto la admiraba. Que pude decirle que ella ya era una Power Business Woman.
Y justamente por eso quería escribir este artículo. Porque hay personas que dejan huella incluso cuando ya no están físicamente. Porque siento que parte de su legado merece quedar plasmado.
Si tuviera que resumir algunas de las cosas que Gaby nos dejó, empezaría por su resiliencia.
Si alguien tenía esa capacidad de enfrentar momentos difíciles con amor, calma y fortaleza, era ella. Y no desde la queja, ni desde el drama. Gaby tenía una manera muy especial de sostener la vida incluso en los momentos complejos. Eso siempre me pareció admirable.
La segunda era su forma de servir.
Gaby siempre estaba involucrada en voluntariados, ayudando a otras personas, regalando tiempo, energía y atención. Y creo que eso tiene todavía más valor, porque dar tiempo muchas veces es más difícil que dar cualquier otra cosa. Pero ella lo hacía genuinamente. Le nacía sacar sonrisas, acompañar, estar.
Y la tercera era su forma de amar.
La manera en la que hablaba de su esposo. El amor tan evidente hacia su hija Oli. El respeto con el que se expresaba de los demás. Honestamente, no recuerdo a Gaby hablando mal de alguien. Y eso dice muchísimo de una persona.
Ella tenía esa luz que te hacía querer ser una mejor versión de ti mismo.
Todavía cuesta. Muchísimo.
Uno no cuestiona los planes de Dios, pero hay dolores que toman tiempo. Y este, definitivamente, es uno de ellos.
Solo espero que Gaby haya sabido, en cada abrazo, en cada conversación y en cada mensaje, cuánto la queríamos y cuánto la admirábamos.
Y aunque hoy nos haga falta aquí, estoy segura de que seguirá viviendo en el corazón de muchísimas personas. Porque hay seres humanos que dejan un legado tan bonito que simplemente es imposible olvidarlos.
Feliz día de las madres hasta el cielo querida Gaby.
5 respuestas
Mi gabita, mi Dudie como nos deciamos, mi mejor amiga desde 1996. Que dicha que tiene el señor de tenerte junto a el, yo se que tu estas feliz disfrutando del paraiso no me cabe la duda, pero entenderlo, procesarlo, asimilarlo es muy difícil. No encuentro respuestas por mas Que le pido a mi Dios. Solo ruego que con el tiempo pueda sobrellevar este dolor, por que me quedé rota. Te llevaste una parte de mi vida y alma. Apesar de que estuvimos separadas por la distancia 14 años nada cambio nuestra amistad, el amor que nos teniamos fue tan fuerte Que nos unió aun mas. En las buenas y en las malas como siempre nos deciamos. Que Maravilloso fue haberte conocido, un ser tan especial, que dabas todo con ese corazón tan enorme que tenías. Me dejaste miles enseñanzas, recuerdos, consejos que quedarán por siempre en mi alma, tu firma “el tiempo de Dios es perfecto”.
En este día de las madres apenas me desperté pensé en ti, en cómo hubieras disfrutado de este día con mi Oli, Javi, en familia. Pero ahora este día será por siempre diferente. Tantas personas disfrutaron del ser maravilloso que fuiste, tu fortaleza, tus sueños, el amor que dabas por los demás, tu luz jamás se apagará y vivirá en nuestros corazones por siempre.
Hoy honramos un amor que no conoció límites. Gracias por ser el ejemplo más grande de entrega. A la madre que dio su vida por mi Oli. Feliz día de las madres hasta el cielo.
Te amaré por siempre mi Bifi, algún día nos reencontramos .Gracias por estar en mis sueños.
Qué letras tan bonitas Vivi y tan llenas de verdad para honrar a Gaby. Lograste plasmar con tanta sensibilidad la esencia de una persona tan genuina y sin poses, llena de luz y de calidez. Creo profundamente que ella vive de un modo que todavía muchas personas no alcanzamos a dimensionar del todo, aunque nos resulte imposible medir el vacío y dolor que deja su ausencia física.
Pensar en cuánto anheló convertirse en mamá, y en la felicidad con la que vivió esa etapa junto a Javi y Oli, nos hace muy difícil aceptar que solo haya podido celebrar una vez el Día de la Madre aquí. Por eso estoy convencida de que ella es un alma especial para Dios y de que seguirá acompañando desde el cielo a quienes tanto ama. 🤍🙌🤍
Vivi, de una manera tan sensible y genuina lograste honrar la vida de Gaby. Y sí… quienes tuvimos la oportunidad de conocerla sabemos que cada palabra que escribiste sobre ella es real.
Gaby tenía una luz muy especial, de esas personas que transmiten paz, cariño y calidez de manera natural. Su forma de servir, de amar y de estar para los demás se sentía genuina siempre. Qué privilegio haber coincidido con alguien así y haber podido compartir momentos con ella.
Gracias por compartir algo tan íntimo y tan humano. Me emocionó muchísimo leerte y recordar a Gaby desde un lugar tan bonito. Estoy segura de que su amor y su esencia seguirán viviendo en el corazón de todos los que tuvimos la dicha de conocerla.
Te abrazo mucho, Vivi. Y feliz día de las madres hasta el cielo para Gaby.
Mi Gaby!
Acabas de decribirla tal cual.
Un hastala vuelta al cielo y que sea ese angelito que nos sigue cuidando. ❤️
Cuánto se siente la partida de un ser tan especial, tan querido. Como bien dices, no podemos cuestionar los planes de Dios, pero como humanos, es tan fácil sentirnos perturbados por esos sucesos sin por qué que no entendemos. Y solo el tiempo es el que puede sanar esas heridas profundas que dejan partidas así. Una «power woman» como Gaby -a quien admiro por lo que tú transmites de ella- tendrá su premio en el Cielo.